Las bodegas en condiciones
 

Recetas de licores

El ambiente: hay que resguardarlos de ruidos excesivos, olores agresivos o intensos, del cigarrillo y mantener una humedad acorde para favorecer al corcho.

Cuaderno de notas: debemos llevar un registro de las cualidades del producto en el que debe constar los datos de la añada, bodegas, variedad, grado alcohólico, crianza y datos específicos de la degustación.

Las recetas de licores y como se forman los mejores licores en está guia de recetas de licores para tener los mejores ingredientes Recetas de licores


Alcohol

El alcohol es la materia prima principal para hacer las recetas de licores. Coñac, whisky, aguardiente, vodka, vino o alcohol de cereales son los más utilizados. El más recomendable es este último, refinado y sin olor, generalmente destilado del maíz, la batata o el arroz.

El aguardiente de melaza trasmite a la bebida su aroma y su sabor característico. El alcohol etílico es un líquido volátil, incoloro, con densidad inferior al agua, con olor agradable y característico sabor ardiente. El grado alcohólico depende de la mayor o menor cantidad de agua agregada.

Azúcar

Se emplea el azúcar refinada, obtenida de la caña de azúcar, exenta de impurezas, clarificada, descolorida, sin olores y sabores extraños. También hay otros endulzantes que acompañan o sustituyen al azúcar. La miel es de los más utilizados y debe ser pura y de olor suave. Por su sabor agradable, se prefiere la miel de naranja para los licores finos.

 

Ingredientes para los licores

Agua
El agua debe ser químicamente pura, potable y de óptima calidad, límpida, inodora e insípida. Se prefiere el agua destilada para los licores finos. En caso de usar para las recetas de licores agua corriente, es aconsejable hervirla algunos minutos para sacarle el gusto a cloro. Una vez que se enfría, debe agitarse bastante y ser pasada de un recipiente a otro para que se formen burbujas.

Jarabes simples (almíbar)
El jarabe resulta de mezclar el azúcar con el agua. Del jarabe dependen la consistencia y el aspecto del licor. Hay dos formas de preparar el jarabe: el jarabe frío y el caliente. El primero se obtiene de la disolución del azúcar en agua. El segundo es llevar el azúcar y el agua al fuego. Se prepara así un almíbar, que no debe ser ni muy denso ni muy fino. La ebullición debe ser de 10 a 20 minutos.

Clarificación, filtrado y conservación del jarabe para las recetas de licores
Para la clarificación del jarabe, al igual que el licor, se usan la clara y la gelatina sin sabor. En el primer caso, por cada 10 litros de solución se agregan 2 o más claras batidas a punto nieve y diluidas en un poco de agua.

Se revuelve muy bien con una cuchara de madera y se lleva al fuego, mezclando continuamente. Cuando la preparación hace ebullición, las claras se coagulan arrastrando a la superficie las impurezas.

En el segundo caso, la gelatina debe ser diluida en agua hirviendo y luego se mezcla con el líquido. Se deja reposar dos días y luego se pasa por un colador o filtro fino para eliminar partículas del agente clarificante que hayan quedado en el líquido y que provoquen el deterioro del jarabe. Para conservarlo sin riesgos hay que guardarlo siempre en recipientes de loza, porcelana, cerámica o vidrio bien esterilizados y en lugar fresco y fuera de la luz.